De a poco uno se acostumbra.
El primer día el clima estuvo parcial despejado y con mucho calor ,pero al lado de la playa no molesta.
Para meternos a la playa tuvimos que comprarnos zapatos de agua que son unas zapatillas de tela muy cómodas y livianas, porque en el mar hay mucho coral que hieren los pies y además el snorkel aquí es necesario si se quiere observar a los peces que andan por todos lados. Es maravilloso.
La gente es amable y relajada. Hay comerciantes que andan ofreciendo collares de conchitas y mujeres que quieren hacerte trencitas. Lo más divertido fue que a Nelson le preguntaron si quería!!! pero si no tengo pelo!!!! contestó.......no!!!! para la señora!!!! jajajajaja
Jajaja ya me gustaría ver a mi papá con trenzas!!! Jajaja.
ResponderEliminarDisfruten!!
Lautaro
ahhhhh ahora entendí, habían más escritos jajajajajaj me gustó tu blog!!!
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